Sentencian a JEGF por robo en un predio

0
241

Mediante el Procedimiento Abreviado el Juez de Control del Primer Distrito Judicial, sentenció a Jaime Eduardo Gómez Fósil, a tres años y cuatro meses de prisión, al pago de multa por 60 Unidades de Medida de Actualización (UMA) y por reparación del daño material 54 mil 359 pesos con 67 centavos, al encontrarlo culpable del delito de robo a casa habitación, asentado en la Carpeta Judicial 254/18-2019/JC.

Los hechos que relacionan a Jaime Eduardo Gómez, tuvieron lugar el domingo 24 de marzo del año 2019 alrededor de las 20:50 horas, cuando ingresó a una casa situada en el fraccionamiento Viva en esta Ciudad Capital, donde sustrajo una computadora portátil marca “HP” color gris, dos relojes (uno para dama sin marca y otro para caballero de la marca “Náutica”), tres cadenas de oro (dos de 18 quilates y una de 14 quilates), y dos anillos de oro (uno tipo solitario con una piedra de Zirconia, de 14 quilates y otro de oro blanco lizo, de 18 quilates.

Así como, cinco pares de aretes para niña de 14 quilates cada uno, dos esclavas de oro de 18 quilates para niña (una con la imagen de la virgen de Guadalupe y la otra de dijes en forma de corazones y círculos), 20 conjuntos de bisutería sin marca, cuatro camisas para caballero de manga larga de diversas marcas, una caja digital de Izzi Full HD, cuatro teléfonos celulares de las marcas: “Huawei Ascend”, “Samsung Gran Prime”, “Samsung J7” y “Nokia”, una pila externa de carga para celular y una mochila roja de la marca “Wilson”.

Posteriormente, Jaime Eduardo Gómez Fósil fue asegurado y puesto a disposición de la Fiscalía de Robos, donde se llevaron a cabo las diligencias legales. El 27 de ese mismo mes y año, fue llevado a audiencia inicial siendo vinculado a proceso.

Finalmente, el miércoles 8 del mes y año en curso, se celebró la audiencia de procedimiento abreviado donde el Juez de Control sentenció a Jaime Eduardo Gómez Fósil, misma que causó ejecutoria, encontrándose a disposición en el Centro de Reinserción Social de San Francisco Kobén.