Estados Unidos refuerza frontera con México para contener COVID-19

0
200

Estados Unidos cerró carriles este viernes en algunos puertos de entrada de la frontera con México, y realizará más controles en un intento por limitar los viajes no esenciales y la propagación del nuevo coronavirus (COVID-19), dijo un funcionario de la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), además de que la cancillería mexicana también trabaja en ese sentido.

Los viajes no esenciales entre la frontera de México y Estados Unidos se han restringido durante varios meses, pero se han aplicado principalmente a los ciudadanos mexicanos. Las nuevas medidas parecían estar dirigidas a ciudadanos estadounidenses y residentes legales que viven en México; la intensa actividad bilateral complica el escenario, ya que muchos connacionales radican aquí pero trabajan en la Unión Americana.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca reelegirse en las elecciones de noviembre.

Ha tomado una serie de medidas radicales para reducir la inmigración durante la pandemia.
Esto incluye reglas de emergencia que permiten a autoridades deportar a migrantes arrestados.

Estados Unidos lidera el mundo con más de 174 mil muertes confirmadas por coronavirus, seguido de Brasil con 112 mil y México con 59 mil 610. “Necesitamos que la gente piense dos veces acerca de los viajes que no son esenciales y que se pregunten si vale la pena arriesgar sus vidas y las vidas de los demás”, dijo el portavoz de la CBP en El Paso, Texas, Roger Maier, en un comunicado escrito.

EU aprovecha COVID-19 para expulsar migrantes
Estados Unidos expulsa diariamente a decenas de migrantes de distintas nacionalidades por un pequeño y desértico poblado en la frontera con México alegando “motivos de salud pública”, en medio de la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19), ya que la Patrulla Fronteriza puede procesar y expulsar a los migrantes sin tener que trasladarlos a las estaciones migratorias por “intereses humanitarios y de salud pública”.

“Llegan entre 70 y 80 (migrantes) diarios. Puede ser a cualquier hora, pero a la mayoría de ellos los expulsan de madrugada” de Estados Unidos, dice Alejandro Calderón, un migrante cubano de 55 años encargado de atender migrantes en un albergue ubicado en Puerto Palomas de Villa, un poblado del norteño estado de Chihuahua fronterizo con Columbus, Nuevo México, ubicado a más de 150 kilómetros de Ciudad Juárez.

Alejandro Calderón pasó un año en el sur de México para después viajar al norte a fin de buscar asilo en Estados Unidos; calcula que al menos tres mil migrantes han sido recibidos en el albergue.

Según él, migrantes son expulsados a ese poblado, donde temperaturas llegan a superar 40 grados centígrados, sin importar por cuál puerta fronteriza hayan ingresado a Estados Unidos.
Además, este ciudadano cubano dijo que Estados Unidosexpulsa a los migrantes sin ningún tipo de prevención por posibles síntomas del nuevo coronavirus (COVID-19).

“No nos preguntan nada (sobre el coronavirus). Pero los agentes de migración nos tratan horrible, con un asco total y nos dicen que es porque está la posibilidad de que tengamos COVID-19”, dice Nancy Soto, una hondureña que cruzó por Ciudad Juárez hacia Estados Unidos con su hijo de cinco años, aunque fue detenida minutos después y enviada al desértico poblado del lado mexicano.